¿Cuándo es posible el descanso? Cuando cesan todas las otras actividades. Cuando dejas de moverte de un lado a otro, cuando dejas de trabajar, de hablar, de ver, de escuchar, de oler, de saborear, cuando todas estas actividades cesan, entonces descansas. Cuando dejas de hacer todas las actividades voluntarias. Cuando sólo continúan las actividades involuntarias: la respiración, el corazón que late, el estómago que está digiriendo los alimentos, la que sangre circula. Sólo quedas con actividad involuntaria y toda la actividad voluntaria cesa.
Cuando la mente se tranquiliza y ocurre la meditación, llega el descanso total. A veces puedes ir a dormir con cierta inquietud, agitación o deseo, porque la mente está ocupada planificando el futuro. Esos planes quedan en la mente. Esas ambiciones están aún allí. A nivel superficial por algún tiempo parecerían no estar, pero lo están si buscas más profundamente Por eso cuando tienes muchas ambiciones o muchos deseos, el sueño no es profundo. La gente muy ambiciosa no puede tener sueño profundo porque la mente no suelta el control. No está libre. Es por esto que en el arte de vivir recomendamos meditar dos veces al día por 20 minutos, así hacer una limpieza de todas los pensamientos y emociones que pasan por nuestra mente.

Cuando logramos que la mente se relaje, cuando logramos que haya menos ruido en nuestros pensamientos entonces vamos a poder descansar realmente. Vamos a poder ser libres. La verdadera libertad es liberarse del futuro y del pasado. La meditación es como un vuelo al espacio exterior donde no hay crepúsculo ni amanecer, no hay nada más que vacío. Es la base para experimentar el arte de vivir.
