En medio de todo esto que estamos atravesando con la pandemia de coronavirus, vale la pena hacer una pausa para considerar la siguiente pregunta: ¿Qué nos muestra esto sobre el mundo en el que vivimos? Desde el arte de vivir compartimos las 2 mejores maneras de trascender el pánico y el miedo durante el brote de coronavirus:
- Tu mente es tu mayor defensa
Como dijo un antiguo sabio de la antigüedad: “Como piensas, así te conviertes”. En la literatura de la investigación médica, hay un efecto que insinúa el poder de esta creencia, llamado el efecto placebo. Si un paciente es informado sobre los efectos secundarios negativos de una droga y luego se le da una píldora de azúcar, el paciente seguirá mostrando los efectos secundarios descritos, a pesar de no haber recibido la droga real. Estas reacciones son mensurablemente físicas, afectando al paciente en todos los niveles y en todos los sistemas. Existe un término para esto llamado somatización: cuando las emociones o la mentalidad afectan físicamente al cuerpo. Bajo mayores presiones y estrés, nuestra mente se aferra a lo negativo, y esto genera un impacto en nuestro sistema inmunológico.
Para liberar a la mente de estas tendencias, necesitamos un mayor sentido de autoconciencia. Reconocer que se puede recuperar el control, desinvirtiendo en creencias negativas, abriendo el camino a la libertad.
- La fina línea entre responsabilidad y pánico
El primer paso para atravesar esta fina línea es entender lo que hay de cada lado. El pánico puede ser una experiencia somática visceral para algunos, pero antes de que llegues al pánico, comienza como un pensamiento, una idea, una posibilidad, que desencadena la respuesta de lucha o huida en el sistema nervioso. El camino de vuelta a la línea fina puede ser doble. Uno es reconocer todo lo que se puede hacer y hacerlo. El segundo es reconocer todo lo que es simplemente una imaginación sobre lo que podría suceder, para lo cual no hay nada que pueda hacerse. Dejar caer el segundo y no dejar que se interponga en el camino del primero es un paso esencial para una reacción razonable.
También hay que reconocer el otro lado de la línea: la complacencia y la irresponsabilidad, que pueden deberse a la pereza, la imprudencia o simplemente a la evasión del miedo a la pandemia. Cada uno de estos factores, a su vez, es el resultado de un nivel de energía más bajo, resultante de un cuerpo débil o una mente débil o un intelecto atrapado en la ignorancia. Eso también puede llevarnos a un profundo problema, y no sólo a nosotros mismos, sino también a nuestros seres queridos y a la gente que nos rodea. Lo que se necesita en este caso es de nuevo una forma de aumentar el nivel de energía, para volverse vivaz; las técnicas de respiración y meditación que enseñamos en el arte de vivir son una gran herramienta para aumentar nuestro nivel de energía y tener una mente más clara.





