Actualmente el mundo moderno está atravesando una crisis nunca antes vista con repercusiones principalmente en el sector salud, la economía y en nuestra vida diaria. Esto genera que muchas personas puedan experimentar altos niveles de ansiedad o incluso depresión. Pero, ¿qué es la ansiedad? ¿es la primera vez en tu vida que experimentas esa sensación de angustia? Seguramente la respuesta sea no. La ansiedad es la incertidumbre del futuro y esta es una de las características principales de la crisis (ya que aún no se ha encontrado una solución) esto despierta una gran preocupación en este mundo globalizado. Uno de los puntos principales que compartimos en el arte de vivir es aceptar el momento presente, venga lo que venga.

Repasemos de nuevo: la ansiedad es producto de la incertidumbre sobre lo que traerá el futuro, la inseguridad sobre lo que puede ocurrir mañana. Es realmente interesante si comenzamos a observar a nuestra mente y ver como esa sensación de inseguridad es desencadenada a través de situaciones que atravesamos, y esta circunstancia lo que hace es traer a la superficie la ansiedad.
Ahora, hagamos un ejercicio: recuerda aquellos momentos en tu vida donde experimentaste esta sensación; cuando no tenías trabajo, cuando estabas buscando pareja, la situación política y económica en tu país… En este momento particularmente estamos atravesando una pandemia, pero observa cómo todos esos otros gatillos dispararon esa sensación de inseguridad en ti parecida a la que hoy experimentas.
Algo muy interesante que recomiendan los sabios y maestros espirituales es tomar conciencia de la ansiedad y no de la causa externa de la misma; entonces lo que tenemos que realmente sanar a nivel emocional, son los miedos e inseguridades en nuestro interior. Y ¿qué podemos hacer? La toma de conciencia es el primer paso, reconocer que la razón de nuestro sufrimiento es la inseguridad acerca del futuro. En ese mismo instante sentirás un gran alivio; que la razón no es la situación, es tu propia inseguridad. Entonces utilicemos este momento como una oportunidad para hacer una oración sincera y poder liberarnos de esta inseguridad, observa las sensaciones en el cuerpo. Deja de poner toda la atención en las causas que están permanentemente cambiando y observa tu respuesta ante la circunstancias. Entonces, si tienes el privilegio de quedarte en casa toma este tiempo como una bendición para pasar tiempo contigo, esto va a ser que tu energía cambie, usa este tiempo para relajarte y sanar. Al dejar de resistir, comenzarás a disfrutar y soltar aquello que no está en nuestro control. El yoga, la meditación y las técnicas de respiración serán una gran herramienta, en los canales de redes sociales de el arte de vivir encontrarás mucho contenido gratuito y meditaciones guiadas.