Las distorsiones del amor

El mundo entero está hecho de amor, y todos estamos hechos de amor. Oíste esto antes, todo es Dios y todo es amor. Entonces ¿Cuál es el propósito de la vida, si ya todo es Dios? ¿Hacia dónde se dirige la vida?

La vida se dirige hacia la perfección. Todos quieren perfección, pero si todo es Dios, o amor, ¿no es perfecta ya? No, porque el amor tiene seis distorsiones. Aunque toda la creación es amor, este amor tiene seis tipos de distorsiones, que son: la ira, la lujuria, la codicia, los celos, la arrogancia y el engaño.

El espíritu es amor puro, la materia es distorsión. Los seres humanos están dotados de razonamiento. Uno va de las distorsiones al amor puro. Este es el propósito de todas las prácticas como la meditación, el yoga y las técnicas de respiración que enseñamos en el arte de vivir, para ir de la distorsión de la creación, a la pureza, ir de vuelta a la fuente. Hay tres clases de perfección. Una es la perfección en la acción, la otra en la palabra y la tercera es la perfección de sentimientos.

Hoy en día encontrar las tres formas de perfección en un solo lugar es algo muy raro. Algunas personas pueden hacer muy buenas acciones, pero internamente son muy quejosas y enojadizas. A pesar de que están haciendo cosas maravillosas exteriormente en el interior, al nivel de sus sentimientos no son perfectos. Otros pueden ser mentirosos y tal vez su discurso no sea perfecto, pero hacen bien su trabajo, o se sienten bien e interiormente su sentimiento es muy bueno.

Los padres solían contarles a sus hijos que una cigüeña traía los bebés. Les decían una mentira porque los niños no pueden comprender la verdad. Su discurso no es perfecto pero la intención que esconde es buena. Si alguien dice una mentira con mala intención, entonces tanto el sentimiento como el discurso son imperfectos y la acción reflejará dicha imperfección.

Cuando hacemos prácticas espirituales, mantenemos la perfección interior de modo tal que ya no somos sacudidos por los pequeños sucesos que ocurran aquí y allá. Si alguien te riñe, o te insulta, está bien, esas palabras son imperfectas, pero no creas que el sentimiento también lo es. No veas intención detrás de los errores de los demás, este es uno de los puntos principales que compartimos en el arte de vivir, suena muy sencillo, aplicarlo en la vida diaria puede costar pero si lo haces verás grandes cambios en tus vinculos y esto traerá mucha calma a tu mente. Cuando vemos mala intención detrás de los errores de los otros, nuestra mente está llenándose de más impureza. Reemplazar una impureza por otra no las mejora ni las hace más puras, sólo empeora las cosas. Dale prioridad a tu paz.

Las relaciones son un constante cambio

La naturaleza de las relaciones es que siempre cambian. Aquí estamos usando la palabra relación en un sentido más amplio, en su verdadero sentido, en la relatividad. Cuando eras niño, sentías gran amor por tus padres, amigos, juguetes y a medida que fuiste creciendo, el amor por los juguetes y las golosinas se fue trasladando hacia otros amigos y de esos amigos se volvió a trasladar a otros una vez más. Los padres se preocupan mucho más por sus hijos que por sus padres, porque su atención, su amor, se traslada de los mayores a los menores. Un traslado similar ocurre en la relación entre marido y mujer cuando llega un hijo.

Cuando buscas seguridad, amor y confort en tu pareja, te vuelves débil pues eres el que recibe. Cuando eres débil, todas las emociones negativas afloran y exiges. Las exigencias destruyen el amor. Si tan solo pudiéramos entender esto, evitaríamos que nuestro amor se deteriore y se descomponga. El arte de vivir es dejar a un lado las expectativas y tener un amor consciente, donde ambas partes se acompañen.

Comúnmente se dice, “me enamoré, caí a sus pies”. Podríamos decir lo opuesto, “No caigo en el amor, me elevo en el amor”. El tener poca conciencia de lo que somos y solo una experiencia limitada del amor, nos encapsula en un pequeño y estrecho compartimiento que nos sofoca. Queremos libertad en la vida. El amor, si no se profundiza puede sofocar y eso es lo que esta ocurriendo hoy en día. Mucha gente se enamora y se separa. Jamás nos atrevimos a entrar en la profundidad de nuestra propia psiquis, nuestra propia mente, nuestra propia conciencia. En el arte de vivir compartimos profundas técnicas de respiración y meditación que te ayudarán a conectar con tu ser y expandir la consciencia.

Cuando vemos quiénes somos, vemos que no somos nuestras emociones, ni nuestros sentimientos, no somos nuestros pensamientos ni nuestros conceptos. Entonces ¿Quiénes somos? Esta sola pregunta crea un despertar dentro nuestro y nos quita las trabas de nuestro condicionamiento. Existe una gran expectativa en cada relación con respecto a que la otra persona pueda cambiar. Jamás pensamos en cómo podríamos cambiar nosotros. Si cambiamos nosotros primero y desarrollamos nuestra conciencia y estamos alertas, crearemos el ambiente para que el otro también cambie, no importa como sea. 

¿Cómo puedo amarme más a mi mismo?

Existe una anécdota. En una habitación oscura, una persona estaba intentando atrapar un gato negro que en realidad no estaba allí. Antes que nada, tú asumes que hay un gato y luego intentas atraparlo. La primera suposición de que no te amas a ti mismo es en sí equivocada ¡TÚ ERES AMOR! Cuando piensas, “¡No me amo a mí mismo!” y te esfuerzas tanto por amarte, se produce un fracaso total. No puedes hacer un esfuerzo para amar, ya sea a ti mismo o a otra persona. Simplemente tienes que relajarte y darte cuenta de que eres amor, descubrir esto es lo que llamamos el arte de vivir.

Quieres demasiada comodidad. Sal de tu zona de confort. Estás pensando únicamente en tu propia comodidad y en tu propio placer; y es así como entras en ese estado. Simplemente sé natural y acepta a las personas. El amor es siempre acerca de dar. Has venido a este planeta solamente para dar amor, y no para exigirlo de nadie.

Incluso una persona con tendencias suicidas, que piensa que no se ama a sí misma, en verdad se ama mucho. Ama tanto al placer que no logra atravesar un poco de incomodidad. Ésta es la razón por la cual las personas cometen suicidio.

Al cometer un suicidio no te liberas de la incomodidad. Esto es como similar a quitarse el abrigo cuando sientes frío. ¿En qué te ayuda esto? Simplemente toma conciencia de que eres amor. No intentes amarte a ti mismo, solo relájate. Y la mejor forma de relajarse es practicando pranayama (tecnicas de respiracion) y meditacion. En el arte de vivir compartimos distintos cursos y talleres para profundizar en estas prácticas. 

Otra perspectiva del amor

Generalmente quedamos atascados en nuestras diferencias porque hemos perdido la visión de nosotros mismos. Tratamos de manipular al otro en nombre del amor. Es natural que cuando amamos a alguien, deseamos que sea perfecto.

No puedes ver los agujeros del suelo desde la cima de una colina. Desde un avión, la tierra parece muy llana y pareja. Lo mismo sucede desde un estado elevado de conciencia, no ves los problemas y dificultades de los demás. Pero cuando bajas a tierra, ves todos los agujeros. Cuando quieres rellenar agujeros, primero tienes que verlos. No puedes construir una casa si estás volando en un avión. No puedes emparejar la tierra sin mirar los agujeros, rellenarlos y quitar los guijarros.

Es por eso que cuando amas a alguien, cuando estás cerca, le encuentras defectos. Pero encontrar defectos destruye el amor y en lugar de ayudar a rellenar los agujeros, escapas. Cuando amas a alguien y ves sus defectos, quédate con él y ayúdalo a rellenar los agujeros. Esto es sabiduría, de esto se trata el arte de vivir.

¿Por qué amas a alguien? ¿Por sus cualidades o por un sentimiento de afinidad o intimidad?

Puedes amar a alguien por sus cualidades y no tener un sentimiento de afinidad. Este tipo de amor hace aparecer la competencia y los celos. No es este el caso cuando el amor parte de un sentimiento de afinidad.

Si amas a alguien por sus cualidades, cuando éstas cambian o te acostumbras a ellas, también cambia tu amor. Sin embargo, si amas a alguien desde la intimidad o la afinidad, el amor durará para toda la vida.

La gente dice, “amo a Dios porque Él es grande”. ¿Y si descubriéramos que Dios es común, como uno más de nosotros? Entonces nuestro amor por Dios colapsaría. Si amas a Dios porque es tuyo, como quiera que sea, aún si Él crea o destruye, lo seguirás amando. El amor por la afinidad es como el amor por ti mismo.

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