Las 2 mejores maneras de trascender el pánico y el miedo durante el brote de Coronavirus

En medio de todo esto que estamos atravesando con la pandemia de coronavirus, vale la pena hacer una pausa para considerar la siguiente pregunta: ¿Qué nos muestra esto sobre el mundo en el que vivimos? Desde el arte de vivir compartimos las 2 mejores maneras de trascender el pánico y el miedo durante el brote de coronavirus:

  1. Tu mente es tu mayor defensa

Como dijo un antiguo sabio de la antigüedad: “Como piensas, así te conviertes”. En la literatura de la investigación médica, hay un efecto que insinúa el poder de esta creencia, llamado el efecto placebo. Si un paciente es informado sobre los efectos secundarios negativos de una droga y luego se le da una píldora de azúcar, el paciente seguirá mostrando los efectos secundarios descritos, a pesar de no haber recibido la droga real. Estas reacciones son mensurablemente físicas, afectando al paciente en todos los niveles y en todos los sistemas. Existe un término para esto llamado somatización: cuando las emociones o la mentalidad afectan físicamente al cuerpo. Bajo mayores presiones y estrés, nuestra mente se aferra a lo negativo, y esto genera un impacto en nuestro sistema inmunológico. 

Para liberar a la mente de estas tendencias, necesitamos un mayor sentido de autoconciencia.  Reconocer que se puede recuperar el control, desinvirtiendo en creencias negativas, abriendo el camino a la libertad.

  1. La fina línea entre responsabilidad y pánico

El primer paso para atravesar esta fina línea es entender lo que hay de cada lado. El pánico puede ser una experiencia somática visceral para algunos, pero antes de que llegues al pánico, comienza como un pensamiento, una idea, una posibilidad, que desencadena la respuesta de lucha o huida en el sistema nervioso. El camino de vuelta a la línea fina puede ser doble. Uno es reconocer todo lo que se puede hacer y hacerlo. El segundo es reconocer todo lo que es simplemente una imaginación sobre lo que podría suceder, para lo cual no hay nada que pueda hacerse. Dejar caer el segundo y no dejar que se interponga en el camino del primero es un paso esencial para una reacción razonable.

También hay que reconocer el otro lado de la línea: la complacencia y la irresponsabilidad, que pueden deberse a la pereza, la imprudencia o simplemente a la evasión del miedo a la pandemia. Cada uno de estos factores, a su vez, es el resultado de un nivel de energía más bajo, resultante de un cuerpo débil o una mente débil o un intelecto atrapado en la ignorancia. Eso también puede llevarnos a un profundo problema, y no sólo a nosotros mismos, sino también a nuestros seres queridos y a la gente que nos rodea. Lo que se necesita en este caso es de nuevo una forma de aumentar el nivel de energía, para volverse vivaz; las técnicas de respiración y meditación que enseñamos en el arte de vivir son una gran herramienta para aumentar nuestro nivel de energía y tener una mente más clara. 

3 secretos poderosos para la acción eficaz

¡Vivimos en un mundo orientado a los resultados! La expectativa de un resultado específico es a menudo la motivación para actuar. Sin embargo, cuando realizamos cada acción con el ojo puesto en el resultado final, la acción se vuelve inferior o incluso defectuosa. Por ejemplo: quieres difundir la felicidad, pero si te esfuerzas demasiado en averiguar si la otra persona se ha vuelto feliz, te enredas en un círculo vicioso. En el proceso, pierdes tu felicidad.

Prueba estas tres formas que compartimos desde el arte de vivir para crear una comunicación que no sólo sea inclusiva, sino también irrestricta y efectiva:

  1. Confía en tí mismo y actúa

La ansiedad sobre el resultado de la acción es lo que te hace caer. Si empiezas a preocuparte al principio de un proyecto, entonces todo tu entusiasmo por el proyecto se ve amortiguado. Cuando eres consciente de tu potencial, sólo salta a la acción sin preocuparte por el resultado. La creatividad y el entusiasmo sólo pueden surgir cuando no te preocupas por el resultado de tus acciones.  Uno de los puntos principales en el curso para jóvenes y adolescentes de el arte de vivir es hacer cada actividad al 100%, involucrate con el momento presente y verás cómo florecen tus virtudes.

  1.  Toma descansos

¿Cómo puedes estar centrado cuando hay un conflicto en la mente? Hay un dicho chino que dice que cuando tienes dudas, toma una almohada y vete a la cama. Hay un antiguo dicho indio que dice que uno debe tomar un descanso, no sólo de la actividad, sino también del fruto de la actividad. Esto traerá un profundo descanso de las dudas y conflictos. Quien no se preocupa por el resultado y se centra en la acción, va más allá de los conflictos.

  1. El raro pero perfecto equilibrio  

Todas las acciones ocurren a través del poder de la conciencia, que se expresa de tres maneras: poder de conocer, poder de querer y poder de hacer. Si hay coordinación entre las tres, entonces la vida es muy fluida.

Algunas personas tienen el poder de actuar, pero no hay conocimiento de qué hacer. Cuando esto sucede, la gente se vuelve inquieta. Y hay personas que no son tan activas, pero cuyas mentes siguen corriendo. Luego hay personas que carecen del deseo de completar la acción. El letargo es una manifestación de la falta de fuerza de voluntad. El yoga, la meditación, las prácticas de respiración que enseñamos en el arte de vivir y los hábitos alimenticios conscientes pueden ayudar a lograr un equilibrio entre estos estados de la conciencia.

Consejos para abuelos que están pasando la cuarentena en familia

Todos se quedan en casa. Es un desafío, ¿verdad? Antes, el mundo era grande. La gente de la familia iba por ahí y hacía sus propias cosas, y los mayores, también se reunían con sus amigos. Pero ahora la situación es que estás encerrado en la casa y tienes que estar mucho tiempo con las mismas persona. Si tienes una personalidad controladora y estás pasando la cuarentena en casa con tu otras personas desde el arte de vivir compartimos algunas recomendaciones para transitar estos momentos.

La tendencia a controlar

Sentimos que todo debería estar bajo nuestro control porque somos sabios, sabemos, hemos experimentado. Y cuando los niños se vuelven locos, nos preocupamos por el bienestar de nuestros hijos. Su vida debería ser cómoda. Esta es su intención y su idea, por lo que quiere dirigir la familia de la manera que desea: segura, protegida, y que todos sean prósperos y felices. Este es el único objetivo que tenemos. El arte de vivir es soltar el control.

Persuasión en lugar de autoridad

Pero en el proceso, ¿qué pasa? A veces necesitamos reducir los deseos de nuestros hijos y nietos, porque sentimos que sus ideas no funcionarán o serán muy difíciles o arriesgadas. Como personas acostumbrada a controlar, no quieres correr un riesgo. Quieres que las cosas vayan bien, porque han visto la vida en sus muchas facetas, altibajos, por eso quieres enseñarles a ir un poco despacio.

Aunque tus intenciones sean correctas, no debes parecer como si estuvieras controlando. Hay un dicho que dice: «Cuando un hijo o hija cumple 16 años, compórtate con ellos como un amigo». Verás, con los niños, tienes autoridad, pero con los amigos, sólo tienes persuasión y peticiones. Así que si toman esta actitud de persuasión en lugar de autoridad, habrá mucha más armonía entre ustedes y su próxima generación.

Mantener la atmósfera alegre

Cuida no entrar en pozos depresivos sino mantener una actitud positiva. Ese sentido del humor de ustedes hará que todo el ambiente de la familia sea mejor. Todos los días, siéntese con ellos. Cuéntales algunas experiencias tuyas. Cuéntales sobre tu árbol genealógico. Cuéntales sobre tu abuelo, ya sabes, algo que les interese. Puedes hacer todo esto si estás alegre, si eres feliz. 

Si puedes hacer yoga simple, hazlo. Si no puedes, haz algo de pranayamas (prácticas de respiración) o meditación, en las redes sociales de el arte de vivir encontraras videos simples para aprender algunas de estas herramientas. Hay muchas formas creativas en las que podemos pasar nuestro tiempo y crear armonía y felicidad en la familia. Y ante todo, necesitas mantenerte feliz. No es que necesites mantenerte ocupado. Pero si que tienes que mantener tu espíritu en alto, y mantenerte feliz.

El yoga como herramienta para traer calma en tiempos de pandemia.

La pandemia de coronavirus ha creado una crisis mundial con repercusiones sociales, económicas y espirituales de gran alcance. Nuestra resistencia en estos tiempos difíciles se pondrá a prueba no sólo por la forma en que combatimos la propagación del virus, sino también por la forma en que aprovechamos la circunstancia. 

Si bien es importante tomar en serio esta pandemia y actuar responsablemente, definitivamente no es el momento de entrar en pánico. Desde el arte de vivir compartimos algunas herramientas para atravesar este momento: 

  1. El valor de la limpieza

Derrotar al virus requiere una acción colectiva. Es imperativo que todos sigan las reglas como mantenerse limpios, lavarse las manos frecuentemente, mantener la distancia social, etc. Inicialmente, pueden parecer desafiantes, pero no son difíciles de practicar. Si observas, estas prácticas han sido parte de muchas culturas tradicionales. La antigua filosofía del yoga pone mucho énfasis en la limpieza, no sólo del cuerpo, sino también de la mente y del entorno.

La primera ética personal del yoga, niyama, es sobre la limpieza. Como se enuncia en los Yoga Sutras de Patanjali, aboga por la pureza y la limpieza como fundamento clave de la vida yóguica. La autodisciplina de comer alimentos sanos y libres de químicos que nos mantiene limpios desde dentro es complementaria. También incluye la disciplina de dormir lo suficiente, de hacer ejercicio, de meditar y actividades similares. Hacer que las asanas, los pranayamas y la meditación sean una parte integral de un estilo de vida saludable puede ayudar mucho a aumentar la inmunidad y a mantener a raya al coronavirus. En las redes sociales de el arte de vivir puedes aprender algunas de estas herramientas básicas de forma gratuita.

  1. Equilibrar el descanso y la actividad

La contribución más importante que podemos hacer durante estos tiempos tumultuosos es aislarnos para reducir las posibilidades de contraer y transmitir el virus. Permanecer en el interior, evitar viajar e ir a reuniones públicas o sociales. 

Toma la cuarentena como una oportunidad para ir más despacio y hacia adentro. Esto te ofrece espacio y tiempo para centrarse en tí mismo, para reflexionar y reajustar sus papeles y objetivos. También es una excusa para romper el patrón monótono de la vida acelerada y permitirse algunas actividades del cerebro derecho como la escritura creativa, la cocina, la música, la pintura o el aprendizaje de un idioma. También es el momento de encontrar el equilibrio entre el descanso y la actividad. Si siempre estás en descanso no progresas en la vida y si siempre estás en actividad se pierde la dicha del descanso profundo.

El distanciamiento social no es un castigo. El silencio y la soledad son un medio potente para el crecimiento personal y la auto-renovación. Muchas grandes obras del mundo han surgido de la soledad. Medita más y usa esta soledad forzada para mejorar tu fuerza mental, creatividad, empatía y productividad. Ahora que estás pasando más tiempo con tus familiares, escúchalos. Habla menos y evita las discusiones.

Esta es una fase temporal de incertidumbre. La humanidad ya ha luchado y ha prevalecido sobre estas amenazas anteriormente. Hemos superado epidemias como el SARS, la gripe porcina y la peste bubónica en el pasado. Tengan la seguridad de que también superaremos ésta. 

El coronavirus es definitivamente una catástrofe para el mundo, pero no tiene por qué significar el apocalipsis. A pesar de las nubes oscuras de la penumbra, la luz está emergiendo lo suficiente como para traer esperanza. Esto es en lo que tenemos que centrarnos. Sin duda, esta crisis también dejará a la población más sensibilizada sobre la limpieza, la higiene personal y las formas de vida saludables.

El tiempo es, en efecto, el gran sanador. Démosle tiempo, tiempo con paciencia, coraje y compasión.

Los 4 tipos de actitud que puedes desarrollar para la paz mental

Nuestra mente tiene una naturaleza compleja, pero al conectar con un estado de consciencia más elevado y cambiar nuestras perspectiva podemos tener mayor control sobre ella. Desde el arte de vivir compartimos 4 tipos de actitud que puedes adoptar ante los desafíos que se te presenten:

1) Amistad: Se amigable con la gente que es feliz, si no eres amigable con la gente feliz, te pondrás celoso. Así que, dale la mano a la gente feliz. Tal actitud le hace mucho bien a tu mente.

2) Compasión: Ten compasión por la gente que es desdichada. Si te identificas demasiado con personas que son infelices, te volverás infeliz. Y si te vuelves infeliz, nunca podrás ayudarles a salir de su desdicha. Es como si un médico fuera a ver a un paciente que está enfermo y el médico también se enferma. ¿Quién ayudará al paciente? 

3) Felicidad: Siéntete feliz por la gente que hace un buen trabajo o que tiene éxito en el mundo, como si tu lo estuvieras haciendo. Si alguien es un buen artista y entretiene a todo el mundo, deberías sentirte feliz por ello. Si alguien es un gran arquitecto y construye edificios hermosos, deberías sentirte feliz por ello. Cuando alguien hace un buen trabajo, comparte esa felicidad con ellos; necesitamos tener esta actitud. Compartir la alegría de otros es el arte de vivir

4) Equilibrio: Mantén un equilibrio emocional en relación a la gente que hace cosas horribles en la sociedad, destruyéndose a sí mismos, normalmente nos enfadamos con ellos. Cuando te enfadas, tu mente sufre una gran pérdida. Pierdes mucha energía; pierdes tu humor y tu entusiasmo. Cuando la energía y el entusiasmo se van de ti, te enojas, no eres mejor que la otra persona. Entonces, ¿qué debes hacer en tal situación? Tener equilibrio en tu mente y no dejar que te afecte emocionalmente.

Estas son las cuatro actitudes que nos ayudarán a salvar nuestra mente. El arte de vivir consiste en proteger a nuestra mente, a partir de una mente en paz podremos tomar mejores decisiones y nuestras acciones tendrán un impacto positivo en la sociedad.

3 tips para manejar el bombardeo de información

Un estudio de 2009 encontró que el estadounidense promedio consume 34 gigabytes de contenido y 100.000 palabras de información cada día, ciertamente más de lo que nuestros antepasados jamás manejaron. Nadamos en un mar cada vez más turbulento de información e historias: las que nos contamos a nosotros mismos, las que contamos a los demás, las que escuchamos en las noticias y las que elegimos ver en Netflix, y las que leemos en libros, escuchamos en podcasts y seguimos en Facebook, Instagram y Twitter. Las investigaciones sugieren que estas historias tienen poderosos impactos en nuestro bienestar. Desde el arte de vivir reflexionamos sobre formas de manejar la sobrecarga de información:

1. Comprender qué información te ayuda

Algunas formas de narración son profundamente nutritivas. Un estudio de la New School for Social Research descubrió que la lectura de ficción literaria especialmente (en oposición a los thrillers o romances de mayor venta) ayuda a las personas a desarrollar las habilidades que necesitan en las relaciones sociales, como la capacidad de ver desde la perspectiva de otra persona. En particular, los participantes que leyeron ficción literaria fueron más capaces de leer las emociones en los ojos de otras personas, una habilidad crítica para determinar el estado mental del otro.

Las noticias o artículos inspiradores o conmovedores pueden elevarnos e incluso enseñarnos nuevas formas de pensar o actuar. Son las que compartimos con los demás, las que contamos a nuestros amigos y en las que seguimos pensando durante días. Nos ayudan a reflexionar sobre los temas y la vida de manera más profunda y significativa. Y como seres humanos tenemos una profunda necesidad de significado, que nos hace sentir satisfechos. Una forma de ayudar a elevar a otros es publicar y compartir nosotros mismos noticias edificantes.

2. Recortar la información que es destructiva

Otras formas de narración, por otro lado, pueden ser agotadoras e incluso destructivas: la constante afluencia de noticias negativas, tristes o traumáticas que se nos presentan, películas violentas y pornografía, el constante bombardeo de publicidad e información irrelevante. Así como «somos lo que comemos» lo mismo es cierto para los tipos de información que absorbemos. ¿En qué quieres estar pensando al final del día, qué tipo de pensamientos quieres que floten en tu cabeza?

3. No evadas

El dolor y la enfermedad son aspectos de la vida que no preferimos, pero que son inevitables, y también tienen una influencia poderosa y a veces beneficiosa. Como dice Gurudev Sri Sri Ravi Shankar, fundador de El Arte de Vivir: «Las dificultades te hacen más profundo». Una forma de hacerte más profundo es que empieces a entender que el dolor es parte de la vida humana. Y eso es una poderosa toma de consciencia.

La felicidad es algo que todo el mundo quiere; el dolor es algo que nadie desea. Al comprender fundamentalmente este punto, comienzas a vivir de una manera en la que eliges activamente no hacer daño a los demás. Te vuelves más consciente: de la comida que comes, de las palabras que dices, de las acciones que realizas. El dolor de los demás se convierte en tu dolor.

El concepto jainista y yóguico de ahimsa o no violencia proviene de una profunda comprensión de que el dolor de los demás es también nuestro dolor. Por lo tanto, comienzas a ver una nueva forma de vivir: una forma en la que caminas con ligereza y delicadeza, en la que hablas conscientemente y con compasión, en la que actuamos con cuidado y con amor, eso es el arte de vivir.

Hay dos tipos de felicidad: la de tomar y la de dar

Un niño disfruta recibiendo cosas. Esta es una felicidad infantil, el deseo de poseer. ¡Llevas a los niños a una juguetería y ya está! Ellos querrán llevar toda la juguetería a casa. Les gustaría llevarse todo. Esta es la felicidad infantil.

Luego hay una felicidad que es más madura, y es la felicidad que se obtiene al dar. Es la felicidad de tu abuela o abuelo. Digamos que tu abuela está sola en casa, no hará 4 o 5 platos y tendrá una gran comida. Pero cuando sus nietos vienen, prepara muchas variedades de platos y se alegra de alimentarlos, esta es una alegría madura que viene de dar porque hay una alegría en dar.

Habrá muchas personas en todo el mundo que siempre disfrutan dando. ¿Por qué dan? Dan porque dar les da más alegría, les da una satisfacción que no tiene comparación. Dar les da una felicidad sin igual. Una persona exitosa es aquella que ha probado la alegría de dar y sigue dando. Esta es la señal del éxito y en una parte fundamental de el arte de vivir.

La felicidad y el éxito, ambos dependen de tu capacidad de dar, esta capacidad está en tu conciencia. Y no es el objeto que das lo que importa, sino la actitud de compartir.

Cuando das y contribuyes a las personas que te necesitan más que tú, te da la fuerza para atravesar esos momentos en los que no puedes sonreír.

Una cosa que puede ser realmente útil para salir de la depresión es desarrollar una actitud de servicio. Pensando qué puedes hacer por la sociedad. Involucrarse en una causa mayor cambia todo el enfoque de la vida, y puede sacarte de la rutina de «Qué hay de mí». Las sociedades en las que los valores de servicio, sacrificio y participación en la comunidad están arraigados, no tienen estos problemas de depresión y suicidios. Si no sabes por dónde comenzar en el arte de vivir existen distintos programas sociales en ámbitos como: medioambiente, educación infantil, meditacion y yoga en zonas de pobreza y muchas más a los que puedes sumarte como voluntario.

Deberíamos pensar en dos objetivos principales para nosotros en la vida:

#1. ¿Qué es lo que quiero lograr en la vida?

#2. ¿Qué deseo dar o contribuir a la sociedad antes de dejar este planeta?

Ambos objetivos deben ir de la mano. Ves, puedes tener una meta para ti mismo, y también puedes cambiarla después de un tiempo. Pero también deberías pensar en lo que te gustaría hacer por el mundo, y cómo te gustaría que fuera el mundo. ¿Cómo te gustaría que fuera la sociedad? Tener un objetivo en mente hacia una causa mayor también. El arte de vivir es pensar en grande y trabajar por un sociedad pacífica y feliz.

La felicidad se comparte

Hay dos tipos de felicidad: la de tomar y la de dar.

Un niño disfruta recibiendo cosas. Esta es una felicidad infantil, el deseo de poseer. ¡Llevas a los niños a una juguetería y ya está! Ellos querrán llevar toda la juguetería a casa. Les gustaría llevarse todo. Esta es la felicidad infantil.

Luego hay una felicidad que es más madura, y es la felicidad que se obtiene al dar. Es la felicidad de tu abuela o abuelo. Digamos que tu abuela está sola en casa, no hará 4 o 5 platos y tendrá una gran comida. Pero cuando sus nietos vienen, prepara muchas variedades de platos y se alegra de alimentarlos, esta es una alegría madura que viene de dar porque hay una alegría en dar.

Habrá muchas personas en todo el mundo que siempre disfrutan dando. ¿Por qué dan? Dan porque dar les da más alegría, les da una satisfacción que no tiene comparación. Dar les da una felicidad sin igual. Una persona exitosa es aquella que ha probado la alegría de dar y sigue dando. Esta es la señal del éxito y en una parte fundamental de el arte de vivir.

La felicidad y el éxito, ambos dependen de tu capacidad de dar, esta capacidad está en tu conciencia. Y no es el objeto que das lo que importa, sino la actitud de compartir.

Cuando das y contribuyes a las personas que te necesitan más que tú, te da la fuerza para atravesar esos momentos en los que no puedes sonreír.

Una cosa que puede ser realmente útil para salir de la depresión es desarrollar una actitud de servicio. Pensando qué puedes hacer por la sociedad. Involucrarse en una causa mayor cambia todo el enfoque de la vida, y puede sacarte de la rutina de «Qué hay de mí». Las sociedades en las que los valores de servicio, sacrificio y participación en la comunidad están arraigados, no tienen estos problemas de depresión y suicidios. Si no sabes por dónde comenzar en el arte de vivir existen distintos programas sociales en ámbitos como: medioambiente, educación infantil, meditacion y yoga en zonas de pobreza y muchas más a los que puedes sumarte como voluntario.

Deberíamos pensar en dos objetivos principales para nosotros en la vida:

#1. ¿Qué es lo que quiero lograr en la vida?

#2. ¿Qué deseo dar o contribuir a la sociedad antes de dejar este planeta?

Ambos objetivos deben ir de la mano. Ves, puedes tener una meta para ti mismo, y también puedes cambiarla después de un tiempo. Pero también deberías pensar en lo que te gustaría hacer por el mundo, y cómo te gustaría que fuera el mundo. ¿Cómo te gustaría que fuera la sociedad? Tener un objetivo en mente hacia una causa mayor también. El arte de vivir es pensar en grande y trabajar por un sociedad pacífica y feliz.

La actitud correcta al iniciar una relación

Hay confusión y caos en el mundo en nombre del amor cuando se vive desde la ignorancia, pero el amor con sabiduría es verdadero amor. El amor con egoísmo o el amor por el placer individual, tarde o temprano traerá miseria y angustia. Si estás enamorado de alguien no pienses que será para siempre, a menos y hasta que haya conocimiento o sabiduría en él. Si tu amor está ahí para ayudar a otros, nadie puede destruirlo, pero si tu amor es para obtener algo del otro, tarde o temprano, se romperá en pedazos.

Averigua qué crees que es el amor. ¿Crees que el amor es sólo para obtener placer de los demás? Si es así, entonces te traerá dolor. Pero si tu amor está ahí sólo para cuidar, entonces es verdadero amor. Es tu propia naturaleza. Entonces tu relación será nutritiva y durará más tiempo. Así que, si estás entrando en una relación, ve con la actitud de: «Voy a ser parte de esta persona, daré lo que pueda, y contribuiré con lo que pueda a la vida de esta persona».

El amor con sabiduría es lo que hace que el amor sea eterno. Sin sabiduría, sin una comprensión del amor, y sin una comprensión de lo que somos, el amor se convierte en una experiencia fugaz. Desde el arte de vivir compartimos algunos consejos para desarrollar un amor empapado de sabiduría, y así tener la oportunidad de construir una relación perfecta con nuestros seres queridos:

Cuando hay un gran amor, asumes la responsabilidad total de cualquier malentendido. Puedes expresar consternación por un momento en la superficie, pero cuando no sientes consternación en tu corazón, llegas a un entendimiento perfecto. Estás en un estado en el que todos los problemas y diferencias se desvanecen y sólo el amor brilla a través de ellos.

Normalmente nos quedamos atascados en nuestras diferencias, porque nos hemos perdido. En nombre del amor intentamos manipular y controlar a la otra persona. Esto es natural porque cuando amamos a alguien, queremos que sea perfecto.

Nunca se pueden ver los agujeros en el suelo desde la cima de una colina. Desde un plano la tierra parece tan suave. Así que también desde un estado de conciencia elevado, no se ven los defectos en los demás. Pero si llegas al suelo siempre ves los agujeros. Y cuando quieres llenar los agujeros, tienes que verlos. No puedes construir un hogar estando en el aire. No puedes labrar la tierra sin mirar los agujeros, rellenarlos, quitar los guijarros…

Por eso cuando amas a alguien, encuentras todos los defectos en ellos. Pero encontrar defectos destruye el amor. En lugar de llenar los agujeros, huimos de ellos. Cuando amas a alguien y ves sus defectos, quédate con ellos y ayúdales a llenar los agujeros. Esto es sabiduría, esto es el arte de vivir.

Sabiduría ancestral para el cuidado del medio ambiente

El cuidado del medio ambiente es una de las preocupaciones que tenemos en nuestra sociedad. Si bien las leyes son importantes, no son suficientes para asegurar su sostenibilidad. Necesitamos hacer del cuidado del medio ambiente una parte de nuestro sistema de valores. Desde el arte de vivir compartimos algunas formas espirituales de vincularlos con la naturaleza que podemos practicar en estos tiempos modernos:

  1. Las tradiciones sostenibles cuidan del medio ambiente

Todas las culturas antiguas alrededor del mundo han honrado a la naturaleza: las plantas, los ríos y las montañas siempre han sido reverenciadas. En la India, era parte de la tradición plantar cinco árboles por cada árbol que se cortaba. El agua era una parte integral de todos los rituales y ceremonias importantes. Los ríos eran adorados como madres y la Tierra era considerada como una diosa. Esta actitud de tratar a la Naturaleza como sagrada necesita ser revivida en los tiempos modernos. La gente también necesita ser educada en formas innovadoras para ahorrar agua y usar formas de cultivo naturales y libres de químicos.

Es necesario crear mecanismos para la participación de la sociedad civil, especialmente de los jóvenes, en la recuperación de las masas de agua, la plantación de árboles y un estilo de vida orientado a un desperdicio cero. Los 27 proyectos de rejuvenecimiento de ríos en la India, encabezados por el Arte de vivir, han sido posibles gracias a la participación de la sociedad civil y otros interesados.

La codicia y la insensibilidad humanas son la causa fundamental de la contaminación. La codicia por obtener beneficios económicos inmediatos y grandes perturba gravemente el equilibrio ecológico y no sólo contamina el medio ambiente físico, sino que también estimula las emociones negativas en un nivel sutil. Tenemos que atender a la psique humana, que es la causa principal de la contaminación.

  1. Equilibrar la tecnología y el desarrollo con los valores espirituales

La degradación ecológica no tiene por qué ser un subproducto inevitable de la tecnología y el desarrollo. 

Por encima de todo, necesitamos ser capaces de experimentar nuestro mundo con una mente abierta y libre de estrés, y desde ese lugar necesitamos crear los medios para proteger nuestro hermoso planeta. Para que esto suceda, la conciencia humana debe elevarse por encima de la codicia y la explotación. La espiritualidad, la experiencia de la propia naturaleza en lo más profundo, proporciona la clave de esta relación vital con uno mismo, con los demás y con nuestro entorno. La espiritualidad eleva la conciencia de uno y controla esa codicia que lleva a la degradación del medio ambiente. Promueve un sentido de cuidado y compromiso por todo el planeta.

El desafío del presente siglo es mantener la armonía en el medio ambiente, incluso permitiendo que la tecnología y la ciencia crezcan. Los valores espirituales por sí solos pueden ayudar a lograr ese equilibrio y enaltecerlos en la sociedad es uno de los objetivos principales de El arte de vivir.

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